CONTIGO APRENDÍ.
Contigo aprendí
que eras tan distinta, sacándote punta a tu lengua afilada,
que sé que te
llaman de muy buena tinta la niña que pinta caras coloradas.
Y aunque tanto
contigo aprendí, algún repaso que otro también recibí, en septiembre ni me lo
pensé y de nuevo me matriculé, y otra
vez me presente a este examen más que un sobresaliente quiero que ames, pregunta
lo que quieras que contesto, porque aprendimos sin libros de texto, callando
cuando hablaban los maestros.
Contigo aprendí
lengua en cada renglón, to’lo que te cantamos eran dictados del corazón, contigo
aprendí historia escuchando tu voz y la química pura todavía dura entre tu y
yo, en clase de dibujo tu risa te pinté, y mi cabeza estrujo porque es un lujo
hacerlo otra vez.
Contigo sumamos
momentos de gloria, contigo restamos oro a la victoria, contigo aprendimos a
ganar perdiendo, y ya vengo con la lección aprendida, porque la vida que yo idolatro
más que un pueblo con teatro, es la escuela de la vida.